jueves, 9 de junio de 2011

Advertencia

Como ladrón en la noche,
así será mi regreso;
Jesús, celoso del hombre, 
lo previene de un suceso

Hermanos están advertidos,
la palabra bien lo dice,
que muchos serán llamados 
y pocos los escogidos

Después que el esposo llegue,
la puerta han de cerrar;
y los que con Él entraren
de su reino disfrutarán.

Esto a reflexión nos llama; 
no a dormir sino a velar;
a ser mas agradecidos;
a esforzarnos por entrar

Hay que guardar su palabra
y en alto llevar su nombre;
hay que vestir su uniforme
para entrar en su morada.

                                           (Autor: Lisímaco Cruz)

Anhelo

Mi anhelo es vivir con Cristo,
poder gozarme en su amor;
y disfrutar de su gracia
porque es regalo de Dios

Desde el principio del mundo
su imagen nos regaló,
y del polvo nos formó
a semejanza de Dios.

Anhelo mostrar su imagen
al mundo que me rodea,
anhelo ser esa carta
que todo el mundo la lea

Que con mis obras les diga
que el Señor habita en mi; 
y que sepan que es amor
que podemos compartir.

                                    (Autor: Lisímaco Cruz)


Canto de alabanza

Cantemos alegres porque Dios nos amó
Al Padre y al Hijo demos alabanza
Y en ellos tengamos puesta la esperanza,
que el que a Dios alaba, nunca la fe le falta

Si mi alma te alaba, házmelo saber;
Si mi corazón es morada
de tu Santo Espíritu, házmelo saber.

Queremos vestir el blanco uniforme
que en visión a Juan, el ángel mostró;
queremos ser parte de los redimidos
y alabar por siempre el nombre de Dios.

                                        (Autor: Lisímaco Cruz)

Un nuevo nacimiento

Nacer de nuevo es morir;
concebir un nuevo anhelo, 
hacer de esta tierra un cielo
y con todos compartir

No es morir físicamente;
es renunciar al pecado,
Amando sin ser amado
para servir a la gente.

Pero hay que ser valiente,
y así el reino arrebatar,
pasar la puerta y entrar,
y cuando el Señor nos llame,
entonces decir presente

Estará el gozo cumplido:
¡Le veremos cara a cara¡
Su muerte en la cruz valió
para entrar en su morada.

                            (Autor: Lisímaco Cruz)

Todo me dio el Señor

El Señor me dio la vida, 
El Señor me dio la fe,
El Señor me dio el amor
¡Que no me dará el Señor¡

Me dio el Espíritu Santo
como mi consolador;
El Señor me ha dado todo
¡Que no me dará el Señor¡

Me dio hermanos en la fe
para compartir amor,
El Señor me dio la paz
¡Que no me dará el Señor¡

                      (Autor: Lisímaco Cruz)

El nacimiento del Redentor

Jesús nació en un pesebre
El Verbo que se hizo carne.
Una virgen fue su madre,
y se llamó Hijo del hombre

El se sometió a su Padre
y se convirtió en obrero;
y la gente lo llamaba
el hijo del carpintero

Vino para obedecer
al que le mandaba a cumplir
la misión de redentor,
pero tubo que sufrir

Aprendió bien la obediencia
por lo mucho que sufrió;
y Dios lo nombró Señor
de toda la creación

De esa manera Él triunfó
y nos dejó la enseñanza.
Aprendamos del Maestro,
y tendremos redención.

El someternos es bueno;
el obedecer es mejor,
para recibir poder
en la presencia de Dios.

                      (Autor: Lisímaco Cruz)

Aposento Alto

Hermanos, con mucho amor
les quiero compartir
de la biblia una porción,
que a mi fue de bendición:

En un aposento alto
obedeciendo un mandato, 
se disponían a esperar
las promesas del Señor

Todos allí reunidos:
Apóstoles y discípulos,
y mujeres que al Señor,
le habían servido con amor;

Su madre también allí, 
con sus hijos esperaba,
obedeciendo al Rabí;
porque ella en el confiaba 

Unánimes en oración
les sorprendió un huracán,
y el aposento se hinchó
del Espíritu Divino,
y recibieron la unción.

Hechos uno, verso ocho:
La promesa se cumplió
Virtud Espíritu Santo
¡A todo un pueblo reunió¡

Es la Iglesia primitiva 
que a un mundo revoluciona;
es un poder que funciona
con expansión espontánea

Es la gracia soberana
del Divino Redentor,
porque es en base de amor
que la iglesia fue formada

Esperamos que no falte
en esta congregación,
El Espíritu inefable, 
morando en el corazón.

                      (Autor: Lisímaco Cruz)