martes, 17 de julio de 2012

Oh mi Jesús

Con música de mi alma
y las cuerdas bibrantes
de mi espíritu en calma,
en un susurro te quiero adorar.
Y cual ave surcando el cielo
mi suave canto enamorado
tu trono excelso alcanzará...
y en la cumbre de ese vuelo
gritaré que eres mi anhelo,
y mi espíritu extaciado vivirá;
porque mi vida eres tú;
tú mi luz y mi quitud
¡oh mi Jesús¡

lunes, 25 de junio de 2012

Vestido de niño

Me vestiré de niño
porque este vestido
de adultéz gastado
asfixia el alma cual lodo
que ensucia la piel

viernes, 6 de enero de 2012

Perdoname

Yo lamento el tiempo
que he gastado,
los placeres
que he probado;
sin incluirte a ti.

Y aunque tu amor
 está conmigo,
yo no lo he preferido
al pecado que hay en mi

¡Perdoname¡
ya no tengo excusas
¡Perdoname¡
no hay otro a quien culpar;

y vuelvo a ti
a dar mi amor a Cristo
Me humillo ante ti...
¡Perdoname¡

Yo lamento haberte postergado,
tus mandatos rechazado
para dedicarme a mi

Y necesito que tú me restaures
que mi alma se consagre;
y asi tomar mi cruz

¡Perdoname¡
ya no tengo excusas
¡Perdoname¡
no hay otro a quien culpar;

Y vuelvo a ti
a dar mi amor a Cristo;
me humillo ante ti

y vuelvo a ti
a dar mi amor a Cristo;
me humillo ante ti...
¡Perdóname¡



(Poema de la canción de Stive Green "Perdóname")



lunes, 5 de septiembre de 2011

Viejita de mi vida

Viejita de mi vida, 
princesita del cielo;
florcita perfumada, 
corazoncito bueno;

tú has sido en mi vida 
como una gran muralla:

Los golpes que han venido
todos los soportaste, 
pues nunca has permitido
que alguien me hiciera daño;

Has estado conmigo, 
no te importan mis años. 
Gracias por ser mi madre.

Yo se que en el amor no ha sido comprendida.
viejita de mi vida, ya no sufras mas por eso;
dejame darte madre, mi carño y mis besos:
quiero secar tus lagrimas contra mi pecho,
llenarte de cariño borrar tu tristeza
viejita de mi vida cariñito eterno.

Los años han pasado, 
se que tendrás que irte.
Viejita de mi vida, 
gracias por lo que hiciste:

Gracias por darme tanto
sin pedir nada a cambio.

Viejita consentida, 
pedazo de mi vida.

Perdóname viejita, 
si un día te hice daño;
perdóname aquellas veces 
que el sueño te he quitado....
perdóname oh madre.

Yo se que en el amor no ha sido comprendida.
viejita de mi vida, ya no sufras mas por eso;
dejame darte madre, mi carño y mis besos:
 quiero secar tus lagrimas contra mi pecho,
llenarte de cariño borrar tu tristeza
viejita de mi vida cariñito eterno.

(Autor: Oscar Tercero Martínez.
Esta es una canción escrita
en ocasión del día de las madres).

viernes, 26 de agosto de 2011

viernes, 5 de agosto de 2011

El borde de su manto

"En la sangre, la vida está"
-Era la advertencia divina-
Pero a ella, le abandona
caudal de hemoglobina:

Cual raudal rabioso, va
erosionando a su paso:
bríos, fuerza, salud y vida;
dejando un andar tembloroso

El rojo caudal
una profunda 
fosa ha cavado
en alma gastada;

Y sus huecas paredes,
derrumba la esperanza
con grotescos ecos
de dolorosa agonía;

Cuando fuerzas tenía,
a todo médico corrió
buscando su lozanía
 recuperar; pero falló:

Doce años ha pasado
prisionera de sufrimiento;
 todo su dinero ha gastado...
pero aún sigue muriendo;

Ahora no tiene fuerzas,
y tampoco tiene dinero
para correr a otro médico...

¡Es admirable que las 
paredes de su alma
desgastada puedan
contener la angustia¡

su corazón aún puede latir,
 pero pronto, el rojo caudal
disminuido dejará de fluir...
y con él, ... la vida se le irá.

Pero un nuevo médico
está pasando en la ciudad:
¡no tiene un elixir curativo;
pero tiene virtud para curar¡:

¡En su dulce voz trae resurrección¡
¡En sus manos destellos de colores
rompen yugos y dan liberación¡
¡En su manto: salud hasta los bordes¡

Y la temblorosa mujer,
que su riqueza ha gastado,
- y que aún sigue muriendo-
encuentra fuerza para correr
hacia Aquel de multitud rodeado;

Ella no tiene dinero que ofrecer,
pero ha encontrado en su interior
una riqueza mayor: por fe creer,
que hay salud en Aquel Señor...

y su débil y temblorosa figura, 
-a la que espera el ataúd- 
¡rompe un surco entre la multitud,
para tocar, de Aquel Señor el manto¡

en su interior hay un grito 
-que no es llanto-
¡Es un profundo grito de fe¡:
Si tocare el borde de su manto,
con solo eso, se que salva seré...


e impulsada por su fe,
asió del mato el borde...

¡y las manos asidas del manto,
reciben un torrente de virtud¡:
la roja fuente se ha cerrado...
¡burlado ha quedado el ataúd¡






  

miércoles, 3 de agosto de 2011

Entre pinos

¡El aire huele a pinos¡ ...
y en el sendero vestido
de verde, hay trinos
de alegres pajarillos...


y luego... 

en un claro bañado de sol,
sobre una verde alfombra
tapizada de naturaleza:
la casa de la condesa.

¡Campamento Entre Pinos¡
Así llaman a este hermoso lugar.

¡Que hermosa armonía¡
Y si tuviese que juzgar
entre la grata compañía,
y la gran belleza natural;

Tendría que decir: El lugar
es de gran belleza natural...
¡pero la compañía especial,
hizo este día, algo sin igual¡

Pues entre verdes parajes,
fragantes pinos y bellos trinos,
¡Que hermoso y delicioso día pase
en el lugar que llaman: Entre Pinos¡